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Por: Mario Véliz

El corporativismo de Obrador

 

Si al sistema político que aún manda en México le tomó más de 80 años incorporar y subyugar a las corporaciones Campesina, Obrera, Popular y magisterial para coptar el voto ciudadano, a Andrés Manuel le urge crear sus centrales de izquierda a la brevedad posible como armas potenciales para desarrollar su proyecto transexenal.

Por ello no es fortuito ver a un Andrés Manuel recorrer paranoico la geografía nacional repartiendo apoyos directos al sector agrario, a la juventud, a la microempresa y todo aquello que tiene que ver con la manipulación del voto.

Así lo hicieron el Pri y el Pan y les dio resultados en el corto, mediano y largo plazo.

No es casual tampoco, el estado de emergencia a que  Napoleón Gómez Urrutia sometió a las empresas en Tamaulipas con el visto bueno de Obrador.

Las huelgas “históricas” de Matamoros Tamaulipas, que luego se extendieron a Victoria y Reynosa, fueron el laboratorio que utilizó Gómez Urtutia para calibrar el ánimo de los obreros como inicio de la Constitución de su Federación de Sindicatos obreros, la nueva CTM de la izquierda en México.

Aunado a ello y como apoyo adicional a la embestida de Napoleón, la Secretaría de Hacienda prepara expedientes para ir en contra de las empresas que se opongan al proyecto “democrático” del hijo de Gómez Sada.

De salida, le embestida de Napo provocó la huida de cuando menos una veintena de empresas establecidas desde hace treinta en Tamaulipas.

Y mientras Napoleón hace de las suyas, Obrador le pavimenta el camino de regreso a Elba Esther Gordillo para asegurar el control del magisterio como herramienta política de su anhelado proyecto transexenal.

Lo paradójico es que para impulsar su proyecto transexenal, Andrés Manuel utiliza los servicios de dos personajes nacidos y formados en las filas del Pri y señalados como de los más corruptos en la era moderna de México.

Napoleón, hijo de un lider corrupto que secuestró a una organización sindical en cuya dirigencia nacional se mantuvo por espacio de 40 años, tiempo en el cual fue diputado local, Federal, Senador de la República y Presidente del Congreso del Trabajo.

Y Elba Esther, una líder que corrompió al magisterio como organización sindical, bajo cuya dirigencia se enriqueció y ocupó cargos en las cámaras del Congreso Federal.

A Obrador sólo le falta elegir al líder campesino que le apacentará  las ovejas en su proyecto político de sumarle votos en los futuros procesos electorales.

Si al reparto de apoyos que efectuaba el Pri entre los sectores de la sociedad con cargo al impuesto ciudadano vía municipios y Estados,  se le llamaba compra del voto.

Cómo se le podrá llamar al mismo reparto de apoyos que hace Obrador en forma directa, si el objetivo es el mismo?

Hasta hoy vemos en los eventos y en sus apariciones en medios de comunicación a un presidente benévolo, amoroso y consecuente con la ciudadanía.

Pero en que momento terminará su luna de miel, si tomamos en cuenta que Obrador no escucha, no ve ni toma en cuenta a nadie en su toma de decisiones?

Obrador Olvida algo muy importante: los de ahora, no son los tiempos de la post revolución.

Y algo más, sus coequiperos no son los más recomendables para sacar adelante su proyecto.

Napoleón es el mejor ejemplo.

Enclave… Periodismo Joven, II Era.

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