Factor
CHILPANCINGO, GRO.- Al menos 85 comunidades indígenas mixtecas del municipio de Ayutla de los Libres, en la región de la Costa Chica de Guerrero, se han «levantado en armas» para exigir justicia tras la masacre de 13 integrantes de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG), emboscados el pasado 17 de agosto en el poblado de El Cortijo.
Contingentes de la UPOEG han recorrido distintas comunidades, invitados por las autoridades locales, y han comenzado operativos de búsqueda en localidades como Lagunillas, El Refugio y Colotepec, en un intento por ubicar a los presuntos responsables del ataque, quienes, según testimonios, pertenecerían al grupo delictivo de Los Ardillos.
Voceros de la organización, que solicitaron el anonimato, informaron que como resultado de dichos operativos fueron detenidos dos hombres y una mujer, los cuales ya fueron puestos a disposición del Ministerio Público.
«Los hombres participaron en la masacre de El Cortijo, y la mujer era la ‘halcona’ del pueblo, además de que vendía droga», señaló una fuente dentro de la UPOEG.
También expresaron su inconformidad con la actuación del gobierno federal:
«El pueblo de Ayutla, la UPOEG y la comunidad de El Cortijo exigimos justicia. No ha habido ningún avance en las investigaciones por el asesinato de nuestros compañeros policías ciudadanos», afirmaron.
Este lunes, las comunidades de Lagunillas, El Refugio y Colotepec realizarán asambleas comunitarias para discutir la integración de cuerpos de policía comunitaria, como parte de una estrategia de autodefensa.