De República Dominicana con la vista puesta en Nueva York
Por: Cristina Flores Cepeda
Sabinas, Coahuila. – Salvador Gutiérrez Alvarado, dominicano, junto con su familia busca el sueño americano, recorre desde su país de origen y tiene un objetivo: llegar a Nueva York; en aquel lugar tiene seres queridos que los esperan y por eso han sufrido diversas vicisitudes, lo peor dice es que los asaltaron en Monclova y también en Tierra Blanca. “La gente nos ha tratado bien a nuestro paso, solo las corporaciones policiacas son con los que hemos batallado en este recorrido”; dijo lo anterior mientras permanecía en el exterior de la parroquia de San Francisco de Asís, donde encontraron un techo donde descansar, agua caliente para bañarse, comida y ropa, incluso hasta regalitos en la Nochebuena.
“Vamos con nuestra familia de migrantes, de paso por Sabinas, solo tenemos cosas buenas que decir”. Señaló que se encuentra aquí luchando por un sueño que tiene para ayudar a su familia; “tratando de hacer las cosas bien y agradecido con un país tan hermoso que nos ha brindado la mano, que nos ha ayudado con alimento, ropa, apoyo a los nenes y siempre tenemos un par de pesos gracias a todos ustedes y les agradecemos mucho por el cariño que nos tienen a todos nosotros y esperamos que Dios se los pague con mucho más, por lo que ustedes hacen con nosotros”.
Él viaja con su esposa y sus cuatro hijos en edades de cinco, tres, dos años y seis meses; “en época navideña vamos caminando pero, primeramente Dios, porque él está con nosotros, vamos a llegar hasta donde queremos. Nosotros vamos para Nueva York si Dios lo permite porque allá tenemos más familia”. Dijo que desde que salió se les ha facilitado lo que es comida y ropa, “de hecho en otros países nos ha tocado dormir en la calle pero aquí hemos llegado a refugios y es el mejor refugio que hemos pisado hasta hoy, aquí, nos han brindado apoyo. Tal vez no tenemos muchas oportunidades de buenas comunidades pero aquí caímos en un buen lugar, nos han atendido muy bien y estamos muy agradecidos con papá Dios y con México”.
Dijo que los asaltaron en Monclova y en tierra Blanca, pero aquí la gente nos ha ayudado, con los que hemos batallado en otras partes es con las policías. Hay quienes nos ayuden a desplazarnos. “Hemos caminado por muchos kilómetros, pero estamos bien comidos gracias a los mexicanos. Él se encuentra junto con otros más en el salón parroquial de San Francisco de Asís; estas temporadas son muy difíciles porque tienen que andar en estas circunstancias caminando y no pueden estar en un solo sitio, pasándola con la familia, “pero siempre llega un par de gente con regalitos y le saca una sonrisa a nuestros hijos y a nosotros también porque nos dan un pan o un pedazo de pastel que de verdad lo necesitamos”.
