Cumple San Valentín con preservar las tradiciones sabinenses
-A caballo o en carretera, algunos a disfrutar de la fiesta pero todos en unidad
Por: Cristina Flores Cepeda
Sabinas, Coahuila. – En el corazón de Sabinas, donde las raíces se entrelazan con el fervor de las tradiciones, existe un importante evento que trasciende el tiempo: la Cabalgata de San Valentín; en su vigésima cuarta edición, esta celebración ha demostrado una vez más su capacidad para unir corazones, estrechar lazos y avivar el espíritu de comunidad que ha sido el objetivo de los organizadores, el reforzar lazos de unión, de amistad y familiares, desde su preparación hasta culminar con la gran fiesta.

Don Raymundo, un apasionado de las cabalgatas y el contacto con la naturaleza, personifica el alma de esta tradición. A sus 80 años, carga consigo el legado de generaciones pasadas y la determinación de seguir alimentando el fuego de la camaradería. Con su carretita meticulosamente preparada, abastecida con alimentos y cobijas, se une con entusiasmo a la travesía de la Cabalgata de San Valentín. En palabras sencillas, Don Raymundo comparte la esencia de su participación a periódico Factor: «Aunque el recorrido lo hago solo, mi familia llega conmigo al final del trayecto. Llevo años participando, y me gusta prepararme con tiempo para este evento que tanto disfruto».
Pero Don Raymundo no está solo en su acción de preservar tradiciones, junto a él, se encuentra la cuadra de «Los Apenitas», cuya presencia es tan arraigada como la misma cabalgata. Encabezados por el señor Eduardo Montalvo, conocido cariñosamente como «la cotorra», esta familia se une año tras año al contingente, junto con su familia, “el borrado” y su hija y otros entusiastas cabalgantes. «Durante 24 años hemos sido parte de esta celebración», comparte el señor Montalvo. «Todos vamos llenos de alegría a darlo todo y regresamos el domingo con el corazón lleno de recuerdos, de muchas historias que contar y a nosotros nos gusta». Por cierto esta vez ellos fueron reconocidos por los organizadores por su persistencia y colaboración.
En cada paso de sus caballos y en cada risa compartida, la Cabalgata de San Valentín nos recuerda la importancia de preservar nuestras tradiciones sabinenses. Más allá de ser un evento, es un legado que une generaciones, fortaleciendo los lazos de amistad, familia y comunidad. En un mundo que cambia constantemente, estas tradiciones son faros que guían nuestro camino, recordándonos quiénes somos y de dónde venimos. El cierre con concursos, baile, rifas y demás, con el broche de oro para un evento que confían seguirá al paso de los años.