Por: Gerardo Rico
Saltillo. – Un conductor que de milagro resultó ileso del aparatoso percance, que de hecho no necesitó la intervención de paramédicos de alguna institución médica, manejaba una camioneta Dodge que terminó volcada sobre su capó después de perder el control del volante debido a las inclemencias del tiempo.
Los hechos ocurrieron cuando el responsable transitaba a bordo de un vehículo SUV modelo Caliber sobre el periférico Luis Echeverría Álvarez con dirección de sur a norte, y a la altura de la Gran Plaza, derrapó debido al pavimento mojado, lo que ocasionó que se impactara contra una luminaria en dicho espacio público de esparcimiento.
Fue la Policía Municipal la que llegó al lugar y obviamente se fincaron cargos por el daño a la propiedad del municipio de Saltillo.
Quién conducía el vehículo señaló que era prestado y que se involucraría en graves problemas por los hechos suscitados, sin embargo, se tuvo que proceder en su contra debido al accidente provocado.