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Transfusión sanguínea y la palabra de Dios

Transfusión sanguínea y la palabra de Dios

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Por: Cristina Flores Cepeda

Región Carbonífera, Coah.- Mientras los testigos de Jehová aplican Levítico 17:14 “No deben comer sangre de ninguna clase de carne, porque el alma de toda clase de carne es su sangre. Cualquiera que coma será cortado”, los médicos enfrentan un conflicto ético y un problema en la relación médico paciente. Las razones de este grupo para rechazar las transfusiones sanguíneas se basan en motivos religiosos por un mandato explícito de Dios que se encontraría en la Biblia. Para ellos el hecho de aceptar esta medida terapéutica les significa una pérdida en el ámbito espiritual de tal importancia que se les presenta como intolerable.

Para el Padre Gerardo Hernández de la Parroquia de Guadalupe en Sabinas, la iglesia católica considera que la enseñanza de Jesús es clara: “Jesús entrega su sangre para salvarnos; físicamente no quiere decir que nos dio una transfusión pero que primero está la vida y si para salvar la vida de otra persona tengo que dar parte de mi sangre, es más, donar órganos es algo que también es católico 100% porque entrego una parte de mi ser para que otro tenga vida. Que cosa más cristiana, más evangélica que dar de mí ser para que otro viva.

Estamos llamados a dar de nosotros mismos para que otros tengan vida.  Ahí podemos cumplir de mejor forma lo que dice Jesús: no hay mejor amigo que el que da la vida por el prójimo. Que mejor manera que dar algo de mi cuerpo físicamente, un órgano, la transfusión sanguínea para que otro siga. Eso es algo de lo más alto en cuanto a actitud cristiana”. Debemos hacerlo.

No obstante, “hay que comprender la manera de pensar de ellos; en Levítico 17 y en varios momentos del antiguo testamento por la creencia que había, está escrito que el alma se encuentra en la sangre. Conforme ha avanzado la ciencia nos hemos dado cuenta que el alma no se identifica con una parte del cuerpo, pensar así es algo anacrónico”.

La razón por la cual los testigos de Jehová no aceptan las transfusiones es que aducen que recibir sangre es como ingerirla, comerla. Y como ciertamente existen versículos que expresan que comer sangre es comer la vida o el alma, ellos creen tener motivo para no aceptar estas prácticas. Es decir, que interpretan literalmente lo que señalan algunos pasajes de la Biblia. Podemos mencionar también Génesis 9:4. Después del Diluvio, Dios les permitió a Noé y a su familia consumir carne animal, pero con una salvedad: “Sólo carne con su alma-su sangre- no deben comer”.

Es importante considerar que el paciente Testigo de Jehová, tiene el derecho, en base a los derechos de autonomía individual, a decidir si se transfunde o no. En el caso de menores de edad  la decisión pasa por un familiar directo y es ahí donde la Suprema Corte de Justicia de la Nación ha tenido que intervenir y analizar expedientes canalizados por diferentes hospitales de entidades diversas en el País donde los médicos al ver la resistencia de los padres o tutores, deben solicitar la intervención de las autoridades correspondientes para que ellos decidan los pasos a seguir. Luego esa autoridad ha sido denunciada y es cuando se requiere la decisión de la SCJN.

Y es que todo ser humano tiene derecho a la vida, si bien los padres tienen el derecho de tomar decisiones libres sobre sus hijos en temas salud y de educación religiosa, este derecho tiene como límite el poner en riesgo sus vidas. Para la Suprema Corte de Justicia de la Nación,  se pone en riesgo la vida de un niño cuando los padres, privilegiando creencias religiosas, rehúsan seguir un tratamiento que ya ha sido acreditado por la comunidad médica como el procedimiento más efectivo para tratar determinada condición letal. Es decir, el tipo de tratamientos que la comunidad científica avala su eficacia y confiabilidad; eso sucede principalmente en menores con cáncer en sus diversas presentaciones donde las transfusiones son una constante.

El rechazo por parte de los Testigos de Jehová de recibir transfusiones sanguíneas siempre ha representado para los médicos un conflicto ético… En todo caso, en esas situaciones, el médico y las instituciones de salud deben establecer todas las medidas para asegurar que este tipo de decisiones se realicen con la debida información, confidencialidad, libertad y en ausencia de toda coacción.

Para el doctor David Mussi Garza, jefe de la jurisdicción sanitaria de la Secretaría de Salud en la Región Carbonífera el tema en sí es delicado considerando que la religión de cada persona debe ser respetada. “aquí nos encontramos ante dos posiciones, una de ella es cuando son mayores de edad y toman decisiones porque están en su derecho de hacerlo y decidir si aceptan o no determinado tratamiento médico o cirugía, pero cuando son menores de edad el procedimiento es otro considerando que todo ser humano tiene derecho a la vida”.

En esta segunda posición entran otros factores que deben ser tomados en cuenta en cada hospital. Declinó proporcionar un número determinado de estos casos pues no es algo que se presente con frecuencia además situaciones medicas de esta naturaleza se manejan de forma interna en los hospitales, no deben hacerse públicas por el respeto al mismo paciente.

Lo que si queda claro es que cada quien es libre de tomar sus propias decisiones y en materia religiosa todo ser humano profesa aquello que mejor le parece. Para los testigos de Jehová las transfusiones sanguíneas pueden ser substituidas por otros procedimientos médicos y citan otros textos de la Biblia donde se hace referencia a la negativa de las transfusiones.

“Y Saúl tornó a decir: Esparcíos por el pueblo, y decidles que me traigan cada uno su vaca, y cada cual su oveja, y degolladlos aquí, y comed; y no pecaréis contra Jehová comiendo con sangre”: Samuel14:34 y otra más: Solamente que no comas su sangre; sobre la tierra la derramarás como agua. Deuteronomio 15:23.

 

 

 

 

 

 

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