Home OPINIÓN Carpe Diem!
Carpe Diem!

Carpe Diem!

0
0

 

By:Me

 

 

Juan un joven de 25 años, era alpinista profesional. Desde muy pequeño tenía un gran sueño, llegar a la cima del Monte Everest. Aquel día buscando la ruta a la cima una gran nevada lo había hecho perder el camino, la noche caía con toda su oscuridad. De pronto una piedra cedió bajo sus pies provocándole una caída de cientos de metros. De pronto sintió un fuerte tirón en su cintura y quedó colgado de la cuerda que lo sostenía. Juan estaba asustado y gritó varias veces pidiendo auxilio, pero sólo escuchaba su propia voz por el eco de la montaña. Al ver todo perdido se encomendó a Dios y gritó con todas sus fuerzas: ¡Señor… sálvame! ¡Sácame de aquí…! Desde el cielo se escuchó una voz como trueno, que le decía: ¡Bien hijo, saca tu cuchillo, corta la cuerda y estarás a salvo!. Juan dudó y en lugar de cortar la soga, se aferró a ella durante toda la noche. Por la mañana los rescatistas encontraron el cuerpo de un hombre congelado, colgado y aferrado a una soga a sólo 50 cm. del suelo. (Ánonimo) “Jesús les habló otra vez, diciendo,: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no andará en tinieblas sino que tendrá la luz de la vida” Juan 8:12 -Para sonreír: ) -Acúsome padre -dice un hombre en el confesionario- de ser muy dichoso. -Pero hijo -contesta el cura- el ser feliz no es pecado. Qué bueno que eres dichoso, ve en paz. -No padre, no me ha entendido, soy muy dichoso, mire diga algo, cualquier cosa. El padre dice la primera cosa que se le ocurre. Campana.. -¡Me friego a su hermana! -Ah, hijo, ya entendí. Pero eso no es ser muy dichoso. ¡Eso es ser un hijo de la tiznada! Que Dios de sabiduría a los nuevos gobernantes y logremos  realizar el gran proyecto de país,  que deseamos para nuestros hijos y nuestros nietos.

asi sea!

DEJE SU COMENTARIO

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *