La próxima Copa del Mundo destacará por el aumento histórico de jugadores no nacidos en la nación que defienden
Factor
CIUDAD DE MÉXICO.- La Copa Mundial de 2026 no solo será histórica por la expansión a 48 selecciones, también marcará un precedente por la cantidad de futbolistas que representarán a un país distinto al de su nacimiento.
Para esta edición, un total de 248 jugadores competirán con una selección diferente a su lugar de origen, lo que representa el 23.2 por ciento del total de futbolistas registrados. La cifra supera ampliamente lo visto en Qatar 2022, donde se contabilizaron 137 casos.
El crecimiento responde, en gran medida, al aumento de equipos participantes, lo que ha ampliado las oportunidades para futbolistas con doble nacionalidad o elegibilidad internacional.
CON MÁS EXTRANJEROS
Entre las selecciones que destacan por contar con mayor número de futbolistas nacidos fuera de su territorio, sobresale Curazao, que prácticamente construyó toda su convocatoria con jugadores extranjeros.
El listado lo encabezan:
Curazao, con 25 jugadores
República del Congo, con 20
Marruecos, con 19
Bosnia-Herzegovina, con 17
Argelia, con 16
En contraste, solo ocho selecciones mantendrán plantillas conformadas completamente por jugadores nacidos en su país, entre ellas Brasil, Colombia y Suecia.
NO NACIDOS EN MÉXICO
La selección mexicana no queda al margen de esta tendencia global. Para el Mundial 2026, el equipo contará con varios futbolistas nacidos fuera del territorio nacional, aunque en menor proporción en comparación con otras selecciones.
Entre ellos se encuentran Santiago Gimenez, nacido en Argentina; Obed Vargas y Brian Gutiérrez, nacidos en Estados Unidos; Julián Quiñones, originario de Colombia; y Álvaro Fidalgo, nacido en España.
TENDENCIA EN CRECIMIENTO
El fenómeno de jugadores que representan a países distintos al de su nacimiento se ha consolidado como una característica del futbol moderno, impulsado por la globalización, la migración y las reglas de elegibilidad de FIFA.
La edición de 2026 confirma esta evolución y refleja un cambio en la composición de las selecciones nacionales, donde la identidad futbolística trasciende cada vez más las fronteras.