El Monitor de Sequía advierte que el municipio apenas ha registrado cinco milímetros de precipitación en el primer trimestre del año, muy por debajo del promedio histórico
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NUEVO LAREDO, TAMPS.- La ausencia de precipitaciones durante los primeros meses de 2026 ha colocado a Nuevo Laredo en estatus de “sequía extrema”, de acuerdo con el Monitor de Sequía de la Comisión Nacional del Agua.
El reporte señala que la ciudad ha registrado lluvias prácticamente nulas entre enero y lo que va de marzo, situación que contrasta con los promedios históricos de la región.
Para el primer trimestre del año, la media de precipitaciones en esta zona es de alrededor de 65 milímetros; sin embargo, durante este periodo apenas se han acumulado cinco milímetros de lluvia, concentrados únicamente durante enero.
Datos de la Comisión Internacional de Límites y Aguas indican que ese registro representa la cantidad más baja para ese mes desde 2017.
En contraste, durante febrero y lo que va de marzo las precipitaciones se han mantenido prácticamente en cero, ya que los reportes recientes de lluvia han sido tan ligeros que ni siquiera han alcanzado a acumular un milímetro.
El contraste también es evidente frente al año anterior. Entre enero y marzo de 2025 se contabilizaron 67 milímetros de precipitación, una cifra ligeramente superior al promedio histórico del primer trimestre.
De continuar esta tendencia durante el resto de marzo, el periodo podría ubicarse entre los más secos registrados en las últimas décadas en Nuevo Laredo.
Entre los antecedentes más severos se encuentran 2002, cuando no se registraron lluvias; 2006, con 15 milímetros acumulados; y 2009, con apenas 16 milímetros.
La situación no se limita a este municipio. El monitoreo estatal indica que el 23.7 por ciento del territorio de Tamaulipas se encuentra en condición “anormalmente seca”, mientras que el 15.8 por ciento presenta “sequía moderada”, el 9 por ciento “sequía severa” y el 5.4 por ciento “sequía extrema”, categoría en la que se ubica Nuevo Laredo.
Este panorama genera preocupación entre productores del sector agropecuario de la región, que además del norte de Tamaulipas abarca áreas de Nuevo León y Coahuila, ante la posibilidad de que el periodo sin lluvias continúe prolongándose durante las próximas semanas.