Voluntarios se movilizan en cortes de inmigración para proteger a migrantes ante arrestos sorpresa del ICE
Por/Factor
Recientemente, un juez de inmigración en Seattle desestimó el caso de deportación de un ciudadano colombiano, exponiéndolo a una expulsión acelerada. Mientras el hombre esperaba en la sala del tribunal, tres voluntarios se sentaron junto a él para ayudarlo a memorizar números telefónicos, recopilar datos de familiares y guardar sus llaves. De acuerdo con AP, cuando el juez Brett Parchert preguntó por qué hacían esto, los voluntarios explicaron que agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) esperaban afuera para arrestarlo. Esta escena se repite en cortes de todo el país, donde grupos de apoyo intentan mitigar el impacto de las deportaciones aceleradas.
Ante la política de deportaciones masivas del gobierno, defensores legales presentaron una demanda para proteger a migrantes de arrestos fuera de las audiencias. Mientras tanto, voluntarios entre ellos líderes religiosos, estudiantes, abogados y ciudadanos comunes asisten a las cortes para brindar apoyo moral y logístico. Stephanie Gai, abogada del Proyecto por los Derechos de los Inmigrantes del Noroeste, explicó que los voluntarios reciben capacitación y se organizan mediante hojas de cálculo para cubrir turnos. Algunos incluso toman días libres en sus trabajos para asistir.
Desde mayo, el gobierno ha pedido a jueces que desestimen casos de deportación. Una vez aceptada la desestimación, agentes del ICE arrestan a los migrantes en los pasillos del tribunal, iniciando procesos de expulsión acelerada. Esto dificulta que los afectados consigan un abogado o avisen a sus familias. Aunque algunos jueces se resisten a estas órdenes, muchos casos son aprobados. Un portavoz del Departamento de Seguridad Nacional defendió los arrestos, argumentando que buscan restablecer el “estado de derecho” frente a políticas anteriores de liberación de migrantes.
En algunos casos, los voluntarios han sido arrestados por interferir con agentes del ICE, como ocurrió con Brad Lander, contralor de Nueva York, quien intentó evitar una detención. El sistema de detención suele ser confuso, y las familias pierden contacto con sus seres queridos por días. En un caso en Nueva York, una mujer llamada Alva buscó desesperadamente a su esposo, quien fue arrestado por el ICE a pesar de tener una audiencia programada para octubre. Organizaciones y voluntarios ayudan a localizar a detenidos y presionan para obtener respuestas. Brianna García, estudiante en El Paso, acompaña a migrantes para evitar acoso y graba las detenciones como evidencia.
Grupos como el Proyecto por los Derechos de los Inmigrantes ofrecen capacitaciones y materiales en varios idiomas. Voluntarios como Paris Thomas, en Denver, reparten folletos con información sobre derechos migratorios. Don Marsh, otro voluntario, mencionó que acompañan a migrantes hasta sus autos para asegurarse de que puedan contactar a sus familias en caso de arresto. La demanda presentada por defensores busca prohibir los arrestos del ICE en cortes de inmigración. Mientras tanto, la presencia de voluntarios sigue siendo clave para reducir el trauma en migrantes y sus familias.
Aunque las autoridades insisten en que aplican la ley, organizaciones civiles y voluntarios mantienen su labor para garantizar que los procesos sean más humanos y transparentes.