El Pinabete: Un esfuerzo sin precedentes por la justicia y la memoria
-Nadie se quedó atrás; nadie fue olvidado
Por: Cristina Flores Cepeda
Sabinas, Coahuila. – Mientras en el interior del -ahora tajo- El Pinabete se brindaban pormenores a los diferentes medios de comunicación, en el exterior empezaron a llegar las viudas y familiares, ya no hay desesperación, esa fase quedó atrás. Hay dolor, inquietud y muchas preguntas. Han transcurrido más de 926 días desde aquel fatídico 3 de agosto de 2022, cuando diez mineros quedaron atrapados en El Pinabete. Desde ese momento, el esfuerzo de distintas instituciones no cesó hasta lograr un objetivo que, para muchos, parecía imposible: recuperar los cuerpos de quienes perdieron la vida en las entrañas del pozo 3, ubicado en la Villa de Agujita.
El fiscal general de Coahuila, Federico Fernández Montañez, junto con Laura Velázquez Alzúa, coordinadora nacional de Protección Civil, junto con personal de la SEDENA y de la CFE encabezaron un acto de reconocimiento a la titánica labor realizada. Fernández Montañez subrayó la importancia de esta fecha histórica, destacando que los resultados obtenidos fueron posibles gracias a un mando coordinado entre instancias federales, estatales, municipales y la sociedad civil. Además, envió un mensaje de solidaridad a las familias de los mineros, recordando que detrás de este logro hay un trabajo incesante desde el momento en que se supo de la tragedia.
La Fiscalía General del Estado de Coahuila, junto con la Fiscalía General de la República, practicó una gran cantidad de diligencias ministeriales y de investigación para esclarecer los hechos y, sobre todo, para devolver a las familias los restos de sus seres queridos. El 17 de diciembre de 2023 marcó un nuevo punto de inflexión con el inicio de la tercera etapa del operativo de recuperación, en el que el Grupo de Identificación Humana de la FGE se sumó a la búsqueda y localización de los mineros.
Un esfuerzo titánico
Desde el principio, los trabajos en El Pinabete representaron un desafío monumental. Se perforaron alrededor de 25 kilómetros de túneles para alcanzar las galerías de carbón, se inyectaron aproximadamente 1,300 toneladas de concreto para aislar zonas estratégicas y se utilizaron polímeros especiales para evitar nuevas filtraciones de agua. En total, se removieron 5.3 millones de toneladas de material en un lapso de 463 días, una cantidad equivalente a 2.5 veces el volumen de la Pirámide del Sol en Teotihuacán.
Las labores de búsqueda incluyeron la exploración a cielo abierto de más de 400 metros y la rehabilitación de 233 metros de galería subterránea. Todo este proceso se realizó con el refuerzo de mallas y otros materiales para garantizar la seguridad de los rescatistas. A lo largo de estos meses, se extrajeron 120 litros de agua por segundo diarios (a la fecha permanece el bombeo), permitiendo mantener condiciones óptimas para la recuperación de los cuerpos.
El nombre de los mineros que nunca serán olvidados
Cada paso dado en este proceso tuvo un solo objetivo: honrar la memoria de los mineros que perdieron la vida en la tragedia. Sus nombres resuenan con fuerza en este homenaje póstumo: José Rogelio Moreno Morales, José Rogelio Moreno Leija, Sergio Gabriel Cruz Gaitán, Margarito Rodríguez Palomares, Hugo Tijerina Amaya, José Luis Mireles Arguijo, Jaime Montelongo Pérez, Ramiro Torres Rodríguez, Mario Alberto Cabriales Uresti y Jorge Luis Martínez Valdez
El reconocimiento a un esfuerzo compartido
La coordinadora nacional de Protección Civil, Laura Velázquez Alzúa, destacó el compromiso de cuatro dependencias clave en este rescate: la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), la Comisión Federal de Electricidad (CFE), la Fiscalía General del Estado de Coahuila y la Coordinación Nacional de Protección Civil. Con profunda emoción, informó que finalmente se logró recuperar el último de los cuerpos, concluyendo así un esfuerzo de casi tres años en el que ningún minero fue olvidado.
Velázquez Alzúa calificó esta operación como un proceso sin precedentes en el mundo. Se ejecutaron tres etapas fundamentales: la construcción del tajo a cielo abierto entre septiembre y diciembre de 2022, las voladuras controladas y, finalmente, la recuperación total de los mineros. En total, se realizaron 128 voladuras controladas, se removieron más de 5.3 millones de toneladas de tierra y se extrajeron 5 millones 243 mil litros de agua.
“Lo que ocurrió en El Pinabete fue una tragedia que nos marcó a todos. Un suceso que nos recordó la fragilidad de la vida y la importancia de la justicia social. Con mucha humildad y honestidad, les digo que lo hemos logrado. Logramos lo que parecía imposible: recuperar a nuestros mineros y devolverlos a sus familias. Nadie quedó atrás, nadie fue olvidado”, expresó la funcionaria conmovida.
Más que una tragedia, un acto de justicia
El operativo en El Pinabete no solo representó una hazaña técnica, sino también un acto de reivindicación para las familias que, durante meses, vivieron con la incertidumbre de no saber qué pasaría con sus seres queridos. Hoy, con cada minero recuperado, se cierra un capítulo doloroso, pero se abre otro de memoria y justicia.
El Pinabete se convirtió en un símbolo de lucha, de unidad y de compromiso con aquellos que dejaron su vida en los pozos carboneros. Detrás de este esfuerzo monumental, queda la certeza de que su sacrificio no fue en vano y que, aunque el tiempo pase, su historia nunca será olvidada.
