UN MÉXICO DIFERENTE
Arturo Damm Arnal, en su libro un México diferente, menciona cómo México está dividido en tres partes: el norte que produce y trabaja, el centro que piensa y gobierna y el sur que está en espera.
Aunque esta apreciación fue a finales del siglo 20, en la actualidad tenemos otra apreciación según mi criterio.
El sur que exige, el centro que arde y el norte que sufre.
Las apreciaciones económicas son muy fuertes en este aspecto, el sur exige por mandato del presidente de la República, el centro arde por la delincuencia y los cotos de poder en varios Estados.
El norte sufre por la migración hacia la frontera, cruce obligado de drogas a los consumidores del norte, lo creciente de la población y la escasez de agua, más al vivir en un semidesierto.
Ese centro de la República incontrolable aun teniendo el centro de mando de la República, la delincuencia parte desde este centro, con cárteles formados en los 4 puntos cardinales.
Ahora contando con la mayoría de los electores, concentrados en 4 Estados, ahí se tiene el control político, es un centro neurálgico, exigente y densamente poblado.
El sur, esta vez apapachado por un presidente ansioso de venganza, cobrar caro sus desventuras anteriores, visionario de un paraíso inexistente, construyendo quimeras y cada vez más alejado de la realidad y de visión de futuro.
Este es nuestro país actual, (según yo)
HDELAF