Solidaridad en la Ruta: Parroquias locales dan refugio a migrantes en tránsito
Por: Cristina Flores Cepeda
Sabinas, Coahuila. – En su travesía hacia la frontera, las parroquias locales de San Martín y San Francisco de Asís han desplegado un gesto humano y solidario al abrir las puertas de sus salones parroquiales para acoger a los migrantes que llegan en busca de resguardo ante las inclemencias del tiempo. A pesar del frío persistente, estos valientes viajeros continúan su camino, pero las lluvias que han azotado la región durante tres días los han detenido, especialmente a aquellos que llevan consigo a niños pequeños y mejor permanecen en espera de que todo mejore. Están lejos de su tierra, no tienen más que recurrir a la caridad humana y qué mejor que en la iglesia.
El párroco Mariano Carrillo Alva, quien se encuentra a cargo de la parroquia de San Francisco de Asís y responsable del comedor comunitario de este mismo lugar, destacó la importancia de brindar apoyo a estos migrantes. Aunque el espacio destinado para ofrecerles abrigo no está completamente adaptado para esta acción, les permite al menos encontrar refugio donde pueden bañarse, descansar y alimentarse. Además, médicos locales se han acercado para proporcionar atención, especialmente a los niños que a menudo sufren de problemas gripales.

El número de migrantes que llegan varía día a día, oscilando entre 30 y 80 personas. Anoche, debido a las intensas lluvias, un número significativo arribó en busca de ayuda tanto así que se distribuyeron hasta en algunos portales de diversos domicilios pues no podían avanzar más. El padre Carrillo subrayó que, además de los gastos ordinarios del comedor porque aquí se les da de comer siempre a los más desprotegidos, deben hacer frente a esta que es una necesidad extraordinaria, pero gracias al apoyo de la comunidad, logran salir adelante.
Hizo un llamado a la solidaridad de los sabinenses el padre Mariano, solicitó la ayuda de médicos que puedan brindar atención y proporcionar medicamentos. También a la comunidad para donar ropa, cobijas, zapatos e incluso carriolas, elementos esenciales para facilitar el desplazamiento de estas familias, especialmente aquellas con niños pequeños. Al dirigirse a la comunidad, expresó que: «Es momento de atender el llamado que nos hace el Señor, de cuidar a los más pequeños. Cuando Jesús nos habla de los pequeños, se refiere a los más necesitados, y en este momento, nuestros hermanos migrantes son los más necesitados. Vienen en condiciones muy difíciles, y todo lo que podemos ofrecerles es una pernocta, un baño reconfortante y una comida caliente. Pero insisto, es lo que podemos hacer por ellos de todo corazón».

En medio de la adversidad, estas parroquias locales nos recuerdan la importancia de extender la mano a quienes más lo necesitan en su camino hacia un futuro mejor, además del albergue del Peregrino que también tiene meses con la atención al paso de migrantes que ha crecido en las últimas semanas.