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Protestan latinos de California contra visita de Trump

Protestan latinos de California contra visita de Trump

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AGENCIA NOTIMEX/FACTOR

San Diego. La comunidad latina de la ciudad estadunidense de San Diego inició hoy dos días de protestas contra el presidente, Donald Trump, que en su primera visita a California irá el martes a inspeccionar en la zona fronteriza los ocho prototipos del muro con el que quiere separar a su país de México.

“Rechazamos tu odio, no necesitamos tu muro racista”, gritaron los organizadores de la primera movilización, celebrada en la mañana de este lunes en el Chicano Park, un espacio mítico de San Diego que la comunidad latina hizo suyo en la década de los 70.

Esta y otra movilización convocada para la tarde daban el pistoletazo de salida de la protesta contra Trump en un estado que ha hecho de la palabra “resistencia” su lema en la era del republicano en la Casa Blanca.

“Trump ha llevado su racismo a nivel nacional. Tenemos que resistir.

No es bienvenido aquí”, proclamó el congresista Juan Vargas, una de las voces latinas más activas contra Trump en el Capitolio, quien se desplazó a San Diego desde Washington.

Mañana martes, con Trump ya en la ciudad, hay convocadas al menos otras cinco. Una de ellas está programada en la zona industrial de Otay, en el lugar accesible más cercano al área en el que se levantan los prototipos del muro con el que quiere cerrar los más de 3 mil kilómetros de frontera entre Estados Unidos y México.

Las autoridades locales han elevado la seguridad ante la llegada del mandatario y las movilizaciones, cortando calles cercanas al lugar en el que están los prototipos y restringiendo el acceso a determinadas zonas de San Diego con objetos que puedan ser utilizados como armas.

“Estoy orgullosa de decir que la ciudad de San Diego está en contra de este muro”, proclamó la concejal del ayuntamiento Georgette Gómez, que participó en la protesta del Chicano Park. “Trump, entiende que tu muro no se va a levantar porque vamos a luchar contra ello”.

California, el estado más poblado del país y el más potente económicamente, es un bastión progresista en el que Trump y su mano dura contra la inmigración generan fuerte rechazo.

Las dos cámaras del Congreso estatal están controladas por el Partido Demócrata, al que pertenecen su gobernador, Jerry Brown, y el fiscal general estatal, Xavier Becerra.

“En California nos enfocamos en los puentes, no en los muros”, defendió hoy el gobernador Brown en una carta enviada a Trump ante su visita de mañana. Becerra manifestó por su parte que no hay ningún encuentro previsto con el presidente.

De los 39 millones de habitantes de California, son latinos unos 15 millones, cerca del 39 por ciento. Según las estimaciones, allí viven 2.3 millones de indocumentados.

Tres leyes aprobadas a finales del año pasado convirtieron a California en el primer estado santuario del país, lo que significa que sus funcionarios tienen prohibido colaborar con las

autoridades federales migratorias para localizar, detener y deportar a inmigrantes sin papeles.

“Nuestra prosperidad no está construida sobre el aislamiento”, señaló Brown en su carta a Trump. “California prospera porque damos la bienvenida a los inmigrantes y a los innovadores de todo el globo”.

La visita de Trump a California llega 14 meses después de su investidura. Ningún presidente estadunidense de las últimas décadas ha tardado tanto en visitar el estado, que es la mayor potencia económica de Estados Unidos. El llamado “estado dorado” es de hecho la sexta potencia económica del mundo.

Trump no pretende con su visita congraciarse con un estado en el que la demócrata Hillary Clinton le sacó en las elecciones presidenciales más de cuatro millones de votos de ventaja, unos 30 puntos porcentuales.

Su presencia en San Diego se interpreta más como un movimiento de agitación a su base política. Este fin de semana recordó en un mitin en Pensilvania su eslogan de campaña para 2020: “¡Mantén a Estados Unidos grande!”.

Trump estará en San Diego alrededor de tres horas. Tras aterrizar en la base aérea de Miramar, visitará los prototipos del muro. Regresará luego a la base, donde pronunciará un discurso ante miembros de las fuerzas armadas.

Desde allí despegará hacia Los Ángeles, donde por la noche participará en un evento para recaudar fondos para el Partido Republicano. El cubierto cuesta entre 35 mil y 250 mil dólares.

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