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IMMSA un ciclo que no solo cierra  una empresa, sino una gran historia

IMMSA un ciclo que no solo cierra una empresa, sino una gran historia

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AGENCIAS/FACTOR

(Primera de dos partes)

 

Imposible hablar de los orígenes de la empresa Industrial Minera México, S.A. y no mencionar a  John Wooford Kniffin  quién nació en la Unión Americana, en el estado de New Jersey en 1886.

Llegó al mineral de La Rosita en el estado de Coahuila en las primeras décadas del siglo XX, como ingeniero constructor de la Compañía Carbonífera de Sabinas, S.A.

Para 1923 ya fungía como Gerente de la ASARCO (American Smelting and Refining Company) en el mineral de Nueva Rosita, el cual se había cambiado a pocos kilómetros del lugar original, con todos los esfuerzos que esto significó en el traslado de casas y maquinaria minera al nuevo tiro No. 6.

El mineral de Nueva Rosita, fue planeado y trazado cuidadosamente en Nueva York.

Documentos de la época (1921) nos señalan los detalles en la construcción del Mineral, tendría teatro, club, cine, hospital, hotel, oficina de correos, red de hidrantes, iglesia y casas para los trabajadores de la Compañía. En fin, tendría los niveles de cualquier mineral de la época en los Estados Unidos.

A John W. Kniffin, le tocó la urbanización y el desarrollo de la población, en su período como gerente de la Compañía se le conoció por sus cualidades humanas con los trabajadores, siempre pendiente a la educación de los hijos de los mineros.

En su gerencia, se fundó el Sindicato de Obreros Revolucionarios “Ricardo Flores Magón”, supo llevar las relaciones sindicales con armonía, siempre colaborando en el desarrollo de la población, de manera tal que los habitantes de Nueva Rosita tenían real aprecio por Kniffin.

También la empresa creció al fundarse en 1925 la Mexican Zinc Company, atrayendo familias enteras de muchas partes de la república y de varias regiones del mundo, así podemos encontrar que había chinos, libaneses, ucranianos, rusos, estadounidenses, palestinos, ingleses y españoles, así como diversas religiones.

Toda esta etapa de bonanza hizo crecer a Nueva Rosita en ideas, enriqueció su cultura y la tolerancia, la diversidad le trajo apertura.

Durante su gestión como gerente se construyó lo que ahora es el símbolo de la Región Carbonífera, la Chimenea de Nueva Rosita…

A partir de 1930, el mineral era un lugar de ebullición y alegría, el circulante era constante, siempre había actividad durante el día y la noche, las experiencias de los que vivieron esa época reflejan una sociedad pujante, comprometida con la educación y el trabajo.

Las colonias antiguas de Nueva Rosita, como la “Americana” (por ser habitada exclusivamente por trabajadores extranjeros de la Compañía), la Independencia y la Zaragoza, tienen en su trazado y desarrollo el sello indiscutible de la ingeniería estadounidense.

Hablar del desarrollo de Nueva Rosita, es referirse indiscutiblemente a John W. Kniffin, quien, aun siendo extranjero, sentía un gran amor por Nueva Rosita… al grado que cuando falleció en 1947, sus restos fueron depositados a petición de él mismo, en el mineral que ayudó a forjar, el murió sintiéndose neorrositense, estaba comprometido con el Mineral.

Como reconocimiento por su labor en Nueva Rosita,  se decidió que el antiguo camino a Sabinas llevara su nombre debido a que ayudó en el desarrollo de la población.

Tiempo después, en el período del Sr. Noé Guzmán Aguilar como alcalde, se decidió cambiar el nombre a la calzada por el nombre del Presidente de la República en turno, nombrándose como ahora se conoce Boulevard Adolfo López Mateos.

 

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