Home COAHUILA CARBONÍFERA Con el arte en las manos
Con el arte en las manos

Con el arte en las manos

0
0

Por: Cristina Flores Cepeda

Múzquiz, Coah.- Con el arte en las manos ellos trabajan diariamente. Saben que lo que logran es algo maravilloso, desde el sofisticado talabartero, que aquel que prepara alimentos con una dosis que lo hace especial, todos tienen la misma valía pues han hecho de sus conocimientos, historia, principalmente en Múzquiz donde los artesanos son tradición, por eso el Corredor artesanal que se exhibió el pasado sábado seguramente fue el primero de muchos más que habrá para mostrar ante todos aquellos que recorren los módulos las habilidades y destrezas que ellos tienen.
La artesanía es la capacidad de la que disponemos los humanos para producir objetos con las manos o con la ayuda de máquinas simples. Los artesanos también pueden confeccionar producciones seriadas, pero se diferencian de las industriales porque las piezas artesanales se elaboran con las manos, de una en una, con lo que se consigue que el objeto sea único. Hasta hace pocos decenios, se encontraban artesanos por todas partes, en todos los campos de producción. Sin embargo, los procesos de industrialización y la implantación de la sociedad de consumo han provocado que esta actividad sea inviable como modus vivendi. Actualmente, los artesanos se afanan por mantener vivo su oficio y ganarse la vida y en Múzquiz son un ejemplo de ello con arte tallado en madera, pinturas, confecciones y costura, preparación de alimentos, etcétera, etcétera.
Lo vivimos el sábado cuando recorrimos uno a uno los módulos y escuchamos la forma en que describen lo que ellos hacen. Lo dicen entusiasmados, con el conocimiento de lo que hablan. Los artesanos y su trabajo suelen formar parte del folclore de su lugar de origen, por eso es que había un módulo de la comunidad de los negros Mascogos, de la tribu Kikapú, de aquellos que preparan pan en forma de cocodrilos rellenos de cajeta, en fin. Cada uno de ellos utiliza materiales típicos de su zona para fabricar productos o se inspiraran en motivos tradicionalmente lugareños.
Cada cual suele tener sus materiales preferentes, que en muchos casos imprimen un sello especial a sus creaciones; entre los materiales que utilizan se incluyen: cuero, en lo que corresponde a los talabarteros, o madera de diferente calidad para para fabricación de camas, cómodas, etcétera, granos de arroz, cuarzo, piedras, huesos, incluso fósiles u otros elementos que el propio artesano recoge y elige en donde vive, en el campo, en los alrededores, pues la materia prima es elemental.
Algunas de estas manifestaciones artesanales han rebasado el marco tradicional del taller y se han convertido en fenómenos de la colectividad. Por eso cada vez se organizan más encuentros y sesiones de aprendizaje de ciertas actividades, como la de los talabarteros o manualidades en general o fabricantes de muebles, se tiene éxito.
En el arte popular, por otra parte, también se requiere esta destreza manual para construir las obras propuestas. En este caso, la producción ya no se denomina objeto, sino obra. Las obras artísticas pueden ser individuales o colectivas, permanentes o efímeras. El arte popular se manifiesta en decoraciones de calles, alfombras de flores, muebles, artículos para el hogar y otras muestras, manifestaciones que tienen relación con el ciclo del año o bien en alimentos como es el corredor gastronómico de los negros Mascogos que en esta ocasión también estuvo en la plaza principal.
¿Usted se lo perdió esta vez? Que no vuelva a pasar. Acuda, disfrute del recorrido y compre lo que mejor le acomode, lo que más le guste, lo que usted sabe que a ellos, los artesanos, les cuesta tanto preparar, porque la valía está en toda la obra, en la destreza de sus manos, en la habilidad de sus diseños y/o la preparación de dulces y alimentos.

 

 

 

 

 

 

DEJE SU COMENTARIO

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *